
La casa Batlló fue creada por Antonio Gaudí entre los años 1904 y 1906, se sitúa en el número 43 del Paseo de Gracia. Tiene un estilo modernista en el cual representa la muerte del dragón de San Jorge. También tiene unos soldados que simbolizan a san Jorge. Su decoración es todo de formas irregulares como si fuese la naturaleza. Aun así, como todas las obras de Antonio Gaudí, tiene un estilo religioso. Tiene colores muy vivos y casi todo tiene forma circular. Esta fachada cubierta de mosaicos de espléndidos colores es probablemente la más sugestiva, creativa y original de la ciudad. Gaudí dedicó una especial atención al primer piso con una especial disposición de los techos, una decoración con formas auténticamente originales y unas piezas de un diseño muy cuidado porque pensaba que como era el lugar de recepción pensó que sería mejor hacerlo más bonito.